Primero, tu forma de trabajar.
La conversación inicial sirve para entender qué hace la empresa, dónde se concentra el trabajo repetido y quién puede liderar el cambio. Elegimos un primer caso por frecuencia, volumen y facilidad de revisión. Al terminar, proponemos objetivos, entregables y una estimación de horas. No hace falta llegar con un diagnóstico técnico.